domingo, 5 de agosto de 2007

lo que nos hace irresistibles

Que tipo de hombre preferimos las mujeres?
Esta pregunta seguramente fue planteada ante nosotras mas de una vez.
Al descubrir, la diferencia total, que existe que cada uno de los hombres q nos fijamos.
En que nos fijamos? Ni idea. Pero creo que varia en cada persona el encanto, q nos lleva a dirigir nuestra mirada, hacia ellos.
Al ver una película romántica, seguramente cuando el le canta “i`ll be there for you” de abajo del balcón, nos preguntamos, porque nunca nos pasa esto? Pero seguramente, creo que si nos pasara, mas de una reaccionaria, con un poco de vergüenza, y pensando que nos trague la tierra en ese momento.
Cuando se aleja de nosotros, no tenemos idea que le pasa. Queremos saber, nunca se dan cuenta, que queremos saber que les pasa! Intentamos de maneras diferentes, y nos sentimos mal, por tenerlo alejado de nosotras. Pero si esta muy pegajoso, y no entiende que queremos estar un rato con nuestras amigas, preferimos tenerlo un poco lejos.
Estamos mal, necesitamos hablar con alguien, pero no se le ocurre preguntar que nos pasa, ni siquiera se le cruza por la cabeza. Pero cuando de verdad no queremos hablar, seguramente pase todo el día preguntando que nos pasa.
Nunca se le ocurre que salgamos juntos, aunque sea al cine, siempre están los amigos primero. Pero cuando todos los fines de semana quiere q salgamos con el, nos aburre, no es lo mismo, preferimos estar entre amigas.
Creo que llega un momento, en que la heterogeneidad desaparece, y empieza todo a tornarse de un solo color, y es cuando empezamos a entendernos, cuando nos necesitamos, cuando uno justamente sabe lo que quiere el otro.
Casi siempre pasa al principio, la pregunta es cuanto dura ese principio.
Mas de uno seguramente se sorprendio, al pensar que estabamos enojadas y cuando lo miramos, reaccionamos con una sonrisa.
La inconformidad, la indecisión, esa forma de ser, de reaccionar de la manera que menos piensan es lo que nos hace irresistibles.
Creo que si fuera todo tan esterotipado, si reaccionaramos justamente de la manera que el otro piensa...se perdería la magia y todo seria aburrido.

miércoles, 1 de agosto de 2007

Simplemente huellas

Mientras esperamos una respuesta, simplemente mientras esperamos, pasan desapercibidas las cosas más pequeñas, y más insignificantes que existen. Que poder tiene al que nos hace depender de su respuesta para esbozar una sonrisa? Creo que el suficiente, como para suplir esa sonrisa por lagrimas.
Es difícil proponerse o convencerse de cosas ficticias cuando el otro no habla.
Mientras tanto nos vamos perdiendo mil y una pequeñas cosas que nos rodean, que seguramente sean más hermosas que las palabras que esperamos que se emitan.
¿Que tan poderoso podría sentirse aquel que posea simples palabras, de la cual depende nuestro estado de animo? En el manejo de ese poder esta la respuesta. En el tiempo.
Creo que las respuestas son generadas por nosotros, y no tanto por quien dependemos.
Si abriéramos suficiente los ojos, para ver que mil cosas importantes nos están sustentando, pero como estamos arriba de ellas, no nos damos cuenta. Voy a contar una anécdota que una persona que quiero mucho una vez me contó, con diferentes palabras, simplemente a mi modo.
Hace un tiempo, Zara solía caminar por la playa… para ahogar penas de amor, algo que no le daba mucho resultado, ya que al caer el sol, la angustia se hacia cada vez mas grande.
Alguien que seguramente no valía sus lágrimas, la había lastimado lo suficiente, como para que la sal no pueda curar las heridas… el mar solo era su compañero.
Una vez observando sus huellas, al caminar, observa a su lado otro par de huellas, que la seguían a la par. Zara sorprendida no sabia que hacer, así que se detuvo. Miró hacia el costado, y las huellas también se habían detenido. Zara se asusto, esto era algo anormal.
Exclamo -¿Quién eres?
- simplemente vine a hacerte compañía - susurro una voz encantadora
- compañía? A mi? Y a que se debe esto, dijo Zara con voz dudosa
- no me gusta ver caminar a la gente sola, y las lágrimas me angustian, así que decidí caminar contigo. Para que te sientas menos sola, y para que me cuentes que es lo que paso.
- Pero quien eres? Dijo Zara
- No importa mi nombre, importa mi motivo, estoy acá, para ayudarte.
Zara seguía anonadada, esa noche camino junto a la voz misteriosa, y le contó sus problemas.
Estas noches, al pasar los días, se iban haciendo rutina, ya no eran dos ni tres, sino que eran meses enteros, de confesiones a un ser invisible, que la acompañaba.
Zara se sentía mejor al decir las cosas, pero no se recuperaba. El esfuerzo del ser invisible se hizo en vano, cuando volvió a reaparecer el muchacho que causaba las penas en Zara.
Volvió, revivieron cosas… y volvió a hacer exactamente lo mismo, la dejo con el alma en pedazos.
Zara desesperada, corrió hacia la playa, al encuentro del ser… pero al mirar a su costado, no vio las huellas acompañándolas. Y una mezcla de sentimientos surgió en ella, de tal forma, que el odio traspaso la tristeza.
- donde estas ahora que te necesito? Me abandonas como todos los demás? Gritaba Zara
- quiero saber donde estas ahora? Porque no te puedo ver, simplemente viniste a hacerme peorlas cosas? Exclamaba sin conseguir una respuesta de la otra parte.
El silencio se adueño de la noche, pero la voz encantadora la irrumpió.
- acá estoy!
- Donde? No puedo ver tus huellas! No caminas mas a mi lado
- Acá Zara, estoy acá…cargándote. No son tus huellas las que observas! , son las mías. Intento alivianarte el peso del dolor. Aca estoy, no te preocupes puedo llevarte todo el camino.
Zara no sabia que decir. Esto bastaba para darse cuenta que valia la pena seguir caminando. Aunque no veamos las huellas a nuestro lado, siempre hay alguien sustentándonos, solo basta observar mejor.-

martes, 24 de julio de 2007

cuestion de estrategia?

Algún día descubriré si es cuestión de estrategia, inmadurez, o inconciencia.
¿Es necesaria la ignorancia para que el otro reaccione? Creo que alguna vez todos probamos ese método. Y seguramente en más de un caso nos dio resultado.
Ahora el problema yace cuando esto se torna rutina. ¿Acaso no existe el dialogo? ¿O si existe y es cuestión de idiomas?. Es imposible razonarlo lógicamente.
Pero tiene que tener una explicación de porque la otra persona reacciona con ignorancia para ver un estimulo en nosotros. Pero peor aun me parece el efecto que produce en la mayoría de los ignorados, que es la búsqueda del retorno de la atención por parte del que ignora.
Es algo complejo, pero ilógicamente tiene algunas explicaciones.
La confianza es una de ellas. Si simplemente las palabras fueran intermediarias del problema, es seguro que la ignorancia no seria necesaria. Esa confianza que permite conocer al otro de tal manera que con solo mirarlo y preguntarle lo que ocurre, encuentre en nosotros la salida, o un camino a ella.
La otra es la falta de madurez. Común, inconciente y fuertemente incidente.
Seguro q esa es otra razón, por lo que nos lleva a pensar que una persona, puede estar con nosotros toda la vida, o el tiempo necesario, a costas de la ignorancia, la reacción, la ignorancia, la reacción…
La desesperación de ver que el otro se esta marchando, y utilizando ya las ultimas herramientas recurrimos a ignorarlo, a simular que su partida no nos importa, aunque nos estemos consumiendo por dentro. Para que regrese, para que reaccione, para que nos quiera nuevamente.
Pero esta burda estrategia, puede ser contra nosotros mismos. ¿Qué sentido tiene recurrir a un método desesperante para que el otro nos quiera? Ahí no esta la esencia. La esencia esta en el complemento, en la comprensión, en intentar comprender el idioma en que nos habla la otra persona, en buscar una respuesta y no responderla nosotros mismos. En simplemente querernos un poco más como personas, y saber que merecemos más que alguien nos ignore, o ignorarlo.
Hay veces que es incontrolable, reaccionar así. Son cosas que no podemos manejar. Pero el secreto esta en sentarnos a reflexionar, y no buscar una estrategia de ignorancia, sino todo lo contrario. Buscar una de sabiduría, que nos ayude a comprendernos, y comprender al otro.





Gracias amigo, por esta charla, acá ves mi reacción... costó, pero salió. Simplemente muchas gracias!

domingo, 22 de julio de 2007

La dimensión del dolor

No mienten algunas personas al decir que no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos.
Hay veces que son necesarios algunos episodios en nuestra vida, para darnos cuenta de la gente q nos rodea.
Las charlas son necesarias para percatarnos de que hay personas que buscan las palabras exactas para no hacernos doler, y decirnos la verdad.
Simplemente, se nos hace imposible por vivir en una nube de humo, pensar que alguien esta pendiente de nosotros, y preocupado por que estemos bien.
Muchas veces me siento egoísta, al ver que cuando estoy mal reaccionan personas, que nunca hubiese acudido al tener un problema, o hubiese consolado al enterarme de algún mal que ellos estén padeciendo.
No me darían los días de mi vida, para agradecer a aquellas personas que estuvieron cuando peor lo pase, pero tampoco me daría la voluntad para pasar cosas peores que ellos pasan.
Creo q nunca sabemos la fuerza que tenemos, hasta que la empleamos.
Sin duda, admiro la fuerza que tienen, las ganas de salir adelante, y encima el tiempo para problemas ajenos, que son de mínima dimensión con respecto a los que están pasando.
Inconscientemente muchas veces, queremos poner por delante nuestros fracasos, nuestras derrotas, sin denotar que alguien cerca de nosotros esta pasando peor, y por prestarle atención a nuestros obstáculos, no desviamos la mirada un segundo.
El aprender a valorar lo que tenemos se hace difícil, y mas aun cuando el dolor q nos acecha esta fuera de control, por más q este sea el más leve con respecto al de otros, el hecho de q nos lastime, no nos hace ver a veces las cosas como son.
Creo que esa es la explicación, no es egoísmo, sino inmadurez y falta de control sobre algunas situaciones.
Las palabras del otro son en vano. Las miradas a problemas de mayor dimensión q afectan a los demás son ciegas.
Porque no hay peor dolor que el que no tiene consuelo, por mas pequeña que sea la herida.

viernes, 20 de julio de 2007

La tarea del ángel

Fuera de toda creencia, y religión. Es seguro que los ángeles existen. Cada uno con diferente función, cada uno para una persona, pero existen.

Se cuenta que años atrás, después de pasar varias pruebas los Ángeles eran designados, según su desempeño, a tener determinada función en la tierra, para con los humanos.

El día era tan esperado para los ángeles, que era predecible en la mirada de cada uno de ellos, de ese día, dependía su futuro.

Un ángel en particular, un tanto despreocupado, pero seguramente el mas sensible de todos, era el que había obtenido, menores calificaciones por su desempeño, en cuanto a las pruebas a cumplir.

Sin lugar a duda, no estuvo equivocado al pensar que su tarea en la tierra no seria de las mejores.

Y así fue, cuando se acerco a su soberano, para oír cual seria su misión, este con voz compasiva pero denotando un tono superior, le encomendó, que el seria el ángel de las personas cuyo amor no era correspondido.

Al oír la noticia, el ángel quedo bastante preocupado, pero no lo suficiente como para pensar que seria imposible su misión. Era algo sencillo, después de todo los ángeles también estaban para consolar.

Un tanto expectante, por lo que iría a suceder, llego a conocer a varias personas, y pudo sacarlas del abismo en que habían caído Al creer que sus vidas ya no tenían sentido, por no corresponderse con su otra parte.

Pero paso, algo que a los ángeles no les pasa. Como rutinariamente cumplía con su tarea, el ángel llego a la vida de una chica, un tanto especial. Esas personas, que no sabemos porque, pero nos transmiten algo, atípico, simpatía tal vez, aunque no estaría bien segura de definirlo.

En ángel, realizaba su mejor trabajo, para que esta chica dejara de sufrir, pero su tiempo era en vano. Por mas que utilizaba las técnicas mas minuciosas para sanar las heridas, el no podía hacer nada. Y lo peor de todo, es que el problema aumentaba con el paso de los días, el llanto de la chica era imparable.

Preocupado, por no saber que hacer. Y sentado lo mas cerca de ella, decidió una vez, desobedecer las ordenes, aunque esto implicara su condena, y probablemente, la destitución de su titulo.

Emprendió carrera, para remitir los hechos, y lograr que el amor de la chica, si sea correspondido.

Cumplió su falta, y noto que con el paso del tiempo ella mejoraba. Ahora si se sentía orgulloso de su tarea, ya que la veía brillar a ella, mas que a cualquiera de las personas que había curado.

Sin embargo, para su sorpresa, un día la volvió a ver triste.

Volvió a notar en su rostro las lagrimas, y a través de sus ojos el dolor.

Entonces se cuestiono, que podría haber pasado. Intentaba develarlo, pero no sabia que había podido salir mal. El evidentemente la había lastimado.

Con todo el miedo del mundo, pero sin ninguna opción, el ángel tuvo que regresar, y hablar con su superior, el cariño que sentía hacia la chica era grande, y la sensación al verla así era desagradable. Entonces dispuesto a confesar todo, se paro frente al superior, y le contó lo sucedido, pidió perdón por sus faltas, y explico la razón de los hechos.

El superior simplemente lo miro a los ojos, pero su mirada no era de rencor o de furia, sino de comprensión. Se sentó junto a él y una vez mas le volvió a enseñar.

- inevitablemente mi querido aprendiz, por alguna razón, algunos estamos hechos para determinadas personas. Expreso cruzando sus manos

- no se que fuerza es, pero hace que alguna vez la encontremos, y sintamos que esta es nuestro complemento, nuestra otra parte, nuestra exacta mitad

- pero lamentablemente, esa fuerza es inmanejable, hasta por el ser mas superior en la tierra. Ni el podría modificar tal fenómeno. Se que tu razón fue buena, pero no esta al alcance de tus manos.

- Ángel .. son simplemente razones del corazón, q nosotros ni los demás vamos a lograr entender, solo surgen, y nos enseñan, y nos marcan nuestro camino.

Fue ahí, cuando el ángel logro entender, que no podía hacer nada. A veces lo sentimientos eran inmanejables, no le quedaba otra opción sino seguir aprendiendo.

jueves, 19 de julio de 2007

Cuestiones de comunicación...

Nunca tuve dificultad para poder imaginarme hasta las cosas, más insólitas. El problema surgió cuando casi perdí esa capacidad por completo. Es sumamente rara la sensación que transmite que una persona, cambie tanto un hábito común en nosotros. Lo peor no radica ahí, sino que para nosotros es inmanejable. Mil veces tuve la intención de eliminar al intruso de mis ideas. Esa persona, que por una alineación de los astros, o démosle la explicación que sea se postro en frente a todas nuestras ideas, pensamientos, hábitos. Es prácticamente imposible apartarlo por un instante.
La inquietud de querer encontrare una explicación a todo, es algo común en las personas, pero seguramente, esta debe de ser la mayor duda postrada ante alguien, que realmente cree estar enamorado.
Y es ahí cuando en algunas personas surge el desahogo, esas ganas insaciables de que alguien te entienda, que alguien sienta lo que estas sintiendo, que alguien por un segundo te de la razón.
Lamentablemente, o mejor diría extraordinariamente no solo las personas pueden aliviarnos esa sensación de desesperación.
Como suelo decir siempre, muchas veces el hablar es difícil, y el transmitir lo que sentimos es aun más dificultoso.
Aunque la necesidad es tan grande... que siempre, por diferentes caminos, hacemos saber a quien corresponde, lo que realmente sentimos…

Se me hace imposible, no imaginar nuestro encuentro.

Cada día me doy cuenta, que intentar borrarte no sirve de nada.

Cada día me enseña a que el verte, no va a ser fácil.

Hoy aprendí que los problemas del corazón, solo los sufre el q es dueño de este, y estos son casi imperceptibles para los ajenos.

Hoy entre estas cuatro paredes, y papeles innecesarios, se me hace imposible no pensarte.

Quiero cuestionar, a quien te adjudico la habilidad de aparecerte cuando te estoy olvidando, quiero borrar el efecto de tu sonrisa cuando te estoy odiando.

Quisiera saber que es lo que quiero, porque habilidosamente cambiaste mis decisiones.

Discretamente, quiero simular la forma en que te miro, en que te hablo, en que te pienso.

Quiero predecirte, tenerte, odiarte, contarte.

Quiero simplemente dejar de soñarte.

Si pudiera por un segundo explicarte, si no fueran tantas cosas las que en mi influyen para acercarme, si no fuera porque no quiero lastimarme,

Aprendería a levantarme, aprendería a quererme y aprendería a dejarte.

miércoles, 18 de julio de 2007

Las palabras, la magia y las miradas

¿Mediríamos las consecuencias de que nos quitaran el habla? ¿Es cierto que una mirada vale más que mil palabras?, lamentablemente, me siento en posición de afirmar, que por mas que la mirada transmita cosas que la voz no transmite, en pocas ocasiones, pero presente en algunas, las palabras son necesarias.

Hace unos años atrás, en algún lugar del mundo un joven utilizaba su belleza y sus palabras un tanto encantadoras, para enamorar chicas que habitaban en su pueblo.

Se hizo famoso, por su charlatanería e iba dejando corazones rotos por doquier.

Una noche, en la fiesta más importante de la ciudad, el chico cometió la osadía de practicar su hobbie con la hija del rey. Aunque su belleza, realmente podría provocar decir palabras hermosas a cualquier chico q se le acercara, el solo lo hacia por diversión.

La inocencia de la chica, y el encanto del joven, fueron la mezcla suficiente, para que ella cayera en sus encantos. Algo raro, y fuera de las reglas pasó. Aquella mujer provoco algo en el, que hacia que no dejara de pensar en ella. Pero las normas no eran esas, y simplemente hizo lo que hacia con otras chicas, irse sin dejar rastros.

Ella no dejaba de pensar en el, aquella noche fuera de su rutinaria vida, había sido algo inesperado, hermoso, algo que no había sentido nunca. No tenia consuelo, y ni siquiera era capaz de pensar que aquel chico había sentido algo especial por ella, solo en su mente se manifestaba lo peor .La sensación de ahogo, y las incesables lagrimas hicieron que los sirvientes del castillo, se dieran cuenta de que a la princesa, le habían roto el corazón. La noticia no tardó en llegar al rey, que desesperado al saber que su hija sufría, mando llamar al mago del castillo, para que hiciera algo con aquel ser que desconsideradamente había cometido el error de lastimar a su hija. Las casualidades si existen, cuando el chico no aguanto más, el pensar en ella se había hecho rutina, decidió irla a ver para contarle lo que su presencia le provocaba. Al mismo tiempo, el mago desde el castillo lanzo un hechizo, que hizo que el chico perdiera el habla al instante, eso iba a ser la solución, para que sus palabras no lastimen mas a nadie.

Cuando el joven llego al castillo, y se enfrento a la princesa, las palabras no salían. Hacia su máximo esfuerzo, pero ya era demasiado tarde. Sus ojos se llenaron de lagrimas, los de ella no entendían nada. Desconcertada ella le pedía una explicación, él sabia que eso no era posible. Con sentimiento de culpa, se dio una vuelta y entendió que estaba todo perdido, sabia que en ese momento las palabras eran necesarias, pero el no las poseía, no podría explicarle nada. Dando sus primeros pasos al fin de la habitación, fue frenado por su inocente mirada, que desepradamente fijo con su encanto la de él. Ella lo entendía, y le estaba transmitiendo exactamente lo mismo que aquella noche inusual para ambos. El habla no fue necesaria.

Para ellos nunca fue tarde, aunque las palabras no salgan.